La ciudad de Ronda es poseedora de uno de los Conjuntos Históricos más bellos de España. Declarado Bien de Interés Cultural desde 1.966, alberga un rico y diverso patrimonio histórico que se puede visitar con diversas alternativas. 

Ronda es una de las ciudades más antiguas de España que merece la pena visitar. Sus orígenes se remontan al Paleolítico, prueba de ello es la Cueva de la Pileta, situada en el término municipal de Benaojan a 22 km de Ronda. Uno de los mejores exponentes del arte rupestre del Paleolítico andaluz.

La ocupación romana también ha dejado numerosos vestigios, pero sin duda es el yacimiento arqueológico de Acinipo (ciudad romana), a 12 km de Ronda

La influencia del período islámico ha sido de las más trascendentes por su legado cultural en sentido amplio: urbanismo, gastronomía, tradiciones, sistemas de cultivo, etc. Con la conquista de la ciudad por los Reyes Católicos (1485) se producirán profundas transformaciones económicas y culturales.

De la cerca amurallada conservada en Ronda destaca la Puerta de Almocaba que fue una de las puertas principales de acceso a la ciudad en época 

árabe.

Otros restos importantes son la puerta y muralla de la Cijara. Se compone de una doble línea defensiva que albergaba los arrabales islámicos de Ronda y los baños públicos. Por otra parte destacan las murallas de la Albacara, cuya función era defender las zonas productivas de la ciudad (molinos) y albergar el ganado en caso de riesgo. Aquí se localizan dos puertas de acceso: “La Puerta del Cristo o de Los Molinos” y “La Puerta del Viento”. 

Los baños árabes son el recinto termal mejor conservado de la Península. Destaca también la Casa del Gigante. Casa-Palacio de época Nazarí semejante a las granadinas y las del Magred que conserva íntegro el diseño original de su traza árabe.

El alminar de San Sebastian, es una pequeña torre de ladrillo que formaba parte de una de las mezquitas árabes existente en la medina y que más tarde sirvió de campanario de la desaparecida iglesia del mismo nombre.

En el S.XVIII es cuando se construyen los monumentos más significativos y emblemáticos de la Ronda actual: el Puente Nuevo sobre el Tajo y la Plaza de Toros.